martes, noviembre 2

Día de Muertos

La travesía inicia con la búsqueda de estacionamiento, y el encuentro de múltiples recuerdos.

El reloj se hace presente en cada paso, entre las flores de cempazuchitl de 10 y de a 15, los claveles blancos pintados de azul y las rosas blancas engañando su naturaleza con el color morado… la gente empujándose, mar colorido de sombrillas en peregrinación hacia el panteón, y brazos  luciendo el ramo más grande, y escondiendo aquel que es más humilde y justo al bolsillo, todo para conmemorar a los difuntos.

Por fin se arriba al frontispicio de aquel lugar, tan lleno de olvidos, de lágrimas, reclamos, de variados sonidos como lo es la música popular mexicana y no faltan las oraciones, los rosarios y las risas entre la comida que celebra la familia entorno de la tumba… Y preguntándome ¿quienes de nosotros seremos verdaderamente los muertos?.

Los pasillos están llenos, aquellos que pagaron perpetuidad, criptas enaltecidas para honrar la muerte de un ser viviente, y aquellos que llegaron tarde y les tocó las pequeñas que sólo portan el nombre, los años y las flores.

El sol en lo alto, quemando las pestañas con sal en los lagrimales, flores falsas que se presentan sin temor al robo, que muy popular se ha vuelto entre las familias hurtan flores de aquellos que, si no fueran por aquellos 3 metros de diferencia, quizá se defenderían como nos han enseñado… tal vez, un reclamo.

Y cuentan las leyendas, los diretes de los alrededores, de aquella casa que espantan, de aquellos mariachis que se escuchan por ahí de las 2 de la mañana, y de la cantidad de entes que se comunican con pocas palabras, como aquellas comunes como lo son: “con permiso” “disculpe Ud.” y “¿me regala una flor?”

Se reza el rosario, no sin antes, quitar a la gente que se sienta en la tumba a quien van ofrecidas tales oraciones… se terminan los cinco misterios, y se prosigue con la actualización de la vida de quienes hemos ido a visitarle.

-Cuéntale que te  vas a… Y dile que ahora haces…. ¿ya le dijiste que…?

Hoy, es el día en que no importa lo que dirán…si has dejado abandonado un plato de pozole [con su cuchara, cebolla,  lechuga y tostadas], obviamente, con su respectivo vaso de coca-cola; si le has llevado el trío de músicos que tanto le gustaba; si le presentas al nieto de 3 meses que seguramente ni su concepción conoció el ‘muertito’ y gastas la quincena en adornos para su tumba. Todo esto, no importa… porque hoy, el umbral entre éste y el otro mundo, se vuelve delgado, el velo… a veces se rompe, y vienen las visitas y hay que honrarles. Pues muy pocas veces vienen, llenándose todo de papel picado de colores, aroma a copal y cepaxuchitl, comida, sal, calaveras y la magnánima, Catrina.

Feliz día de muertos,

mis estimados lectores,

feliz día de muertos.

Dia_de_Muertos_by_TZKTLIPOK

Escuchando: “La bruja” Elliot Goldenthal [Soundtrack del filme ‘Frida’]

Estando: Reportándome con todos Uds., queridos ojos lectores… y celebrando éste día.

1 pensadores:

Nicanor Arenas Bermejo, palabrista dijo...

Qué crónica tan pintoresca, y un tanto sardónica, pero fresca, de la festividad de los muertos. Yo no acostumbro más ir a los panteones, pero me recuerda lo bien que me la pasaba por allá, y muchas veces, confieso, pensé en robarme las flores.

Oye hermanita, saludos desde la hoguera.