Conozco a un alma, arrogante, frívola y hermosa.. venenosa combinación entre los dioses engendrada, pero había estado cautiva entre las normas humanas. Una mañana, los instintos pasionales llegaron a su puerta, entre los placeres de la carne y egocentrismo, ésta alma cambió de color sus ojos y visión del mundo; la psicosis ahogó su pensamiento, ingratitud, megalomanía y ausencia de filantropía, ahogando aquel brillo cautivo de humanidad, para convertirla en la serpiente de Adán.
Un pintor callejero muy hábil
Hace 3 horas

















1 pensadores:
Serpiente y manzana. A mi me gusta la combinación.
Saludos!
Publicar un comentario